domingo, 25 de diciembre de 2011

PUEDE CONFUNDIR

Hace tiempo que te ando buscando
a conciencia, preocupado de verdad,
agobiado en la mayoría de mis rezos,
mis pedimentos solicitan que no caigas
en saco roto cada vez que vienes a buscarme.

Qué remedio, las situaciones que elegimos
se producen en su gran mayoría a consecuencia
de las opciones que no aceptamos,
el mundo al revés dejándote caer como si nada,
y tu aislada, malherida, prefieres que no volvamos a
ver como caes por el precipicio.

No sabes dejarte amar,
¿por qué todo sin ti se hace tan complicado?,
yo sé que no pongo las cosas fáciles,
pero es porque no sé hacerlo,
nadie me dijo que vivir fuese tan difícil,
si lo hubiese sabido, habría dejado crecer a mi
corazón en un campo de trigo donde la
energía fluyera por sí sola.

He caído donde los remedios no tienen remedio
y el consuelo tengo que buscarlo en otros olores,
qué gran belleza la del desecho,
siempre me apiado de lo triste y así estoy,
no hace falta comentarlo.

Recuerdas cuando te lloré,
fue de los primeros días en conocerte,
mis sentimientos estaban en su punto crítico,
perfilados al máximo, pero ¿cómo les digo
a ellos que dejen de controlarme? ¿Y cómo
te lo digo a ti que me vuelves loco?

Se trata de un continuo ir y venir,
persigo aterrizar dentro de la normalidad
en un horario conocido, deseo que por un día
lo común me quiera conocer y, sobre todo,
que pueda conocerme yo mismo como creo
que lo hice en algún momento, pero nunca lo entendí.

Por cada día que pasa, el pasado se amplía y me entiendo un poco menos.
Por cada día que pasa, el futuro encoge y me entiendo un poco más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario