viernes, 27 de enero de 2012

SOLO CUANDO YO LO DECIDA

Solo, en la más dulce sintonía
de los árboles caducos,
me he quedado solo en el refugio
de un porvenir desconocido.

Solo, en la litera de arriba de
un campamento de refugiados,
tan sólo observando por la ventana,
sin más explicaciones que un oscuro paisaje.

Solo, con este cuerpo que no es el mío
sino el que me hace sentir,
si sólo fuese como parece ser
no haría falta explicarlo.

Solo, haciendo fuerzas con las
lanzas de mis defensas,
por lo general sólo me siento fatuo
cuando soy yo.

Solo, con la saliva del deseo
de los humanos cuando sienten,
este reflejo sólo se refleja en las sombras
que reproduce la alegría.

Solo, los charcos han conseguido
hacerse barro y derretir al sol,
las estufas solo calientan el
aroma de lo desconocido.

Solo, y voy a ir terminado
sin parar de hacerlo,
porque sólo quiero decidirlo yo,
y que en mi boca no pongan otros actos.

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