lunes, 6 de febrero de 2012

QUISIERON VIAJAR SOLAS

Recuerdo que apenas había luz,
aún los tejados oscurecían,
pero el amanecer había empezado
a través del brillo de una captura inocente.

Sé lo que dije, lo que nunca antes había dicho,
no me molestaré en descifrarte,
ni tampoco quiero hacerlo conmigo,
una casualidad es una cita a falta de escribir.

Florecieron los atajos de una misma tierra,
el paseo estaba a pleno rendimiento,
no hubo más ruido que el producido por
nuestros labios mientras se desentrañaban.

Música para el alma, para ser la antesala del sol,
para estar en calma y dejar tu olor de hoy
para el día siguiente, como dijiste, y así se cumplió,
yo simplemente preferí viajar acompañado.

Se hizo el silencio, se durmió la plaza mayor,
terrosos fuimos con su consentimiento,
amaneció por fin, mientras comprendí
que tu palabra nos hacia unir las manos.

Prefiero no conocer los finales,
olvidar los principios del tiempo
y que el viento nos aclare la voz,
el tabaco sigue floreciendo
en las nubes que quisieron viajar solas.

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