viernes, 12 de octubre de 2012

EL TIEMPO SE VA

El tiempo se va,
no quedan adjetivos temporales,
la masacre de la política hace mella en las casas,
se usa el último huevo de la nevera para alimentar a dos personas,
-¿Qué nos queda?- se repiten las familias que ataviadas de esfuerzo buscan trabajo.
Ya no se usa el despertador, las madrugadas están despobladas y menos zombis viajan por las calles.

El tiempo no vuelve,
huye poco a poco de nosotros,
él también tiene miedo de lo que pueda pasar,
se nota el egoísmo de quien no tenía reparo en ofrecer lo que tenía,
en la noche y el día no se puede ver la sonrisa de quien sabía hacernos disfrutar.
Qué pena de vida, vergüenza de quien controla el último vaso de agua de la cocina, nos estamos muriendo de sed.


No hay comentarios:

Publicar un comentario