miércoles, 3 de octubre de 2012

EN EL METRO

Una chica espera en el andén 
sentido ningún lugar de Madrid,
Yo me sitúo justo en frente,
sentido algún lugar que me aleje
de ella.
No la conozco pero nos
hemos mirado y eso ha bastado para
querer huir, todos mis planes para este
día se desvanecen, dos minutos faltan para el
siguiente vagón, me acomodo doblando
mis rodillas y, posándome en el suelo,
ella hace justo lo mismo, los dos,
frente a frente, evitamos mirarnos,
simplemente separados por dos vías,
se mantienen mudas nuestras bocas,
aunque hablásemos sería difícil oírnos,
otra mirada se cruza por nuestros ojos
y afloran un poco más nuestros sentidos,
miro el móvil intentando disimular,
la miro y esta vez tiene la vista perdida,
aprovecho para fijarme en su pelo y en
su vestido, mierda, justo como pensaba,
me ha pillado mirando y ahora pensará
que soy cualquier depravado con los
ojos inyectados en sexo, pero no es así,
no puedo explicar que algo que tiene
me está haciendo sentir realmente 
inútil, de repente el ruido anuncia su 
entrada en la estación, me empiezo
a poner nervioso sin sentido, veo que 
se levanta, me limito a seguir mirando,
mi metro no es el que viene, 
me hace una señal y me grita: lo he visto 
en tus ojos, lo sé, estas equivocado conmigo.
Acto seguido se tira a las vías justo antes
de que pase su metro.

Me quedé impactado sin poder moverme,
hasta que escuché el ruido del vagón que venía en mi sentido.

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