jueves, 26 de diciembre de 2013

NOCHE DE NAVIDAD

Noche de Navidad,
como cualquier noche,
no hay luz, no hay reflejos.

Bajo las escaleras distraído de la cena,
estas fechas nos han condicionado,
todo me es indiferente,
simplemente me dedico a vivirlo.

Me duele la cabeza
y me preocupa el hambre del mundo.
Mi barriga está llena de alimentos
y, por desgracia, apenas puedo compartirlos.

No seré yo quien pueda aliviar tu salud,
ni serás tú quien pueda aliviar mi mente.

He intentado darte consejos y de nada me ha servido,
el fracaso lo tenemos más cerca de lo que hemos pensado,
no te mereces pasar por encima del fuego.

No pienses que todo ha acabado,
hoy empieza otra noche,
como cualquier noche,
como cualquier ciudad.

No tenemos nada,
lo material esta llamándonos a gritos,
¿deseamos comprar la felicidad?
Si yo pudiera hacerlo,
no cambiaría nada de lo que tengo,
simplemente volvería atrás,
a buscarte, a sentarme en aquel bar,
a quedarme una noche más en la calle.

Me he aturdido con tantas palabras.
Si ya lo conoces todo
es mejor que no llames a la puerta de mi portal,
demuestra a quien quieras toda tu inteligencia,
a mí dejadme tirado como un perro en cualquier sitio,
no me hacen falta más cosas que mis manos.

No tengo deseos,
pero aun así deseo no tenerlos,
es mejor que me digas que no me quieres
a tener que decírtelo yo.

Soy de los que prefiere callar por miedos que no conozco,
los miedos y la verdad hacen de nosotros personas diferentes.

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