miércoles, 30 de noviembre de 2011

POR LA VENTANA

Te asomas – Y TE SIENTO
una y otra vez,
y otra,
y otra,
y ya no sé – LAS VECES QUE REPITO
cuantas veces tendré que cambiar de ventana,
hasta encontrar – QUE SIGO BUSCANDO
alguna en la que no se aprecie – LO QUE FUIMOS
tu reflejo.

Rompo a puñetazos – QUIZAS RECORDANDO
mis propios nudillos,
algunos cristales – QUIEN ALUMBRABA
quedan en su sitio,
y olvido contra qué o quién más puedo –EL SENTIR
desatar mi furia.

Quiero destrozar todo – NO HAY DUDA
cuanto a mí alrededor se acerque,
no permito que nadie me rechiste – ES OBVIO
ni me dé la razón porque si,
pido al viento que abofetee – TU CARA
a quien me miré por la espalda.

Por favor - ES FACIL
que alguien – QUE ESTE AQUI
me ayude – SIN SABERLO
a escribir - SOÑANDO
MIS POEMAS

jueves, 24 de noviembre de 2011

¿LO ENTIENDES?

Aunque lo intentes
no conseguirás entenderme,
es dulce la madera que roen las ratas.
Los ríos pasan, la vida corre marcha atrás,
veo cómo apura el cangrejo el pitillo
y al aburrimiento quererme sin más.

Pésima condena que pasean mis 
gafas de sol, oculto las polillas
que nacen en mis ojos, no quiero
tener que contarlo, me asustan los 
días en los que pienso que confundiré
el color de los semáforos.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

NIEVE

Devastadora situación de la cual no sabes salir,
un cielo tan blanco que parece haberse quemado con lejía
te atiende desde lejos y sin expresarse te hace comprender
que, donde creías tener la cabeza, ahora tienes los pies,
y te ahogas miserable en tu propia fortuna,
ya quisieran los hombres mantenerse cerca de sus enemigos,
éstos nunca les han fallado,
ni les fallaran, como la nieve que no conozco.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

ALGO SE HIZO

Y se hizo más fuerte y dejó de negar la realidad
para acabar con su vida. ¿Qué queda?,
Dejo de lado la coherencia y la lógica,
ya no le amanecían los soles de antes,
y, bajo los puentes, diferente musgo empezaba a brotar.

Adormeció el maldito estado de ánimo que le maltrataba,
al que nunca denunció ante un juzgado,
ya que sabía que la sentencia era su propia derrota
y que no podía luchar contra las consecuencias.

Otros lados vendrás a acariciarle las sienes,
a intentar conocerle como yo lo intento,
y fracasarán débiles e inútiles suicidas,
ahogados en su propia pena,
porque siempre que quieren fracasan.

Nada de lo que imaginas y vienes cavilando se hace realidad,
será culpa de los finales que tan bien conoce y desconoce.