jueves, 28 de junio de 2012

POR ESTAS CUESTAS

Habrá quien me diga que no
y quien me diga que sí,
quien no quiera verme
amanecer y quien después de ti,
no me diga nada.
Habrá una soledad tan absolutamente
fría que será incapaz de quedarse 
atrapada en el invierno, no habrá
nada en este antro después de 
cerrar por última vez la puerta.
¿Será seguro el candado que cuelga
de mi pecho y mantiene el peso 
sobre mis pies? Solo quiero ser 
algo que no conozco, que no 
conocen, que moriría porque
lo inolvidable conociera a mis recuerdos,
y así, con ellos, por estas cuestas,
no poder olvidar nunca quién he sido.

lunes, 4 de junio de 2012

PEDACITOS DE CONVERSACIONES

Ya que se ha hecho tarde
fluye del infierno la tristeza,
vuelvo a escribir sólo para darme cuenta
de que este lugar será abandonado.

Aquí no te quiero contar porque
ya sabes lo que sé, lo que obvio es
parte de mí y no quiero saberlo,
no me digas qué te parece el tiempo.
Puedes darme una pista y decirme
si mis ideales están envenenados,
estás en lo cierto, me equivoqué
para poder volver a hacerme daño.

Aparece el suicidio, normal, una rendija 
de mi trasluz está abierta,
encantado entra, puedes cerrar la puerta,
quiero saber cómo eres.

Sí, claro, cada día sé menos, me preocupa
mi diccionario, mis letras están jugando
al despiste con el vocabulario ¡quieto!,
estás a punto de perderme.

Me asustas, corren las pulseras de mis
tobillos, la uñas que siguen en su sitio
acarician la piel que habita contra mí,
hay algo que ya no se puede exigir.

Por favor, ¿dónde está el lugar más cercano 
al mundo? ¿Allí también me reconocerías?