jueves, 31 de octubre de 2013

ME PARECE ENTRETENIDO

Hoy he salido a la calle,
la acera estaba mojada,
llovía a cántaros pero no me ha importado,
apenas me he cruzado con gente,
también me ha dado igual,
mi paraguas se ha roto 
y finalmente he terminado por empaparme.
Mientras andaba he tropezado
con la acera y he resbalado,
me duele la pierna,
gracias a que ha venido una señora a ayudarme,
si no, no me hubiese levantado,
he pasado de agradecer su gesto.
A pesar de mi caída he seguido por la misma acera,
a decir verdad no tenía ningún punto de llegada,
pero evidentemente lo tenía de salida.
He vuelto a casa, me he cambiado de ropa
y he curado la herida,
me apetece volver a salir a la calle,
en casa no tengo nada que hacer,
pero afuera tampoco es que esté muy ocupado.
¿Qué hago? Salgo, no salgo,
no quiero perder tiempo en decisiones inútiles,
lo hago habitualmente pero ahora no,
quiero aprovechar un poco la tarde aunque sea lluviosa,
así que creo que terminaré viendo cómo las gotas de lluvia 
van ensuciando el cristal del salón.

A mí me parece entretenido.

miércoles, 9 de octubre de 2013

MIS AMANTES Y BERTA

Mi amante tiene diez años menos que yo,
justo la mayoría de edad, se llama Sara,
me mira y se sorprende,
dice que soy muy bueno con ella y que se ha enamorado,
me habla de la llegada al instituto y de sus padres,
ya nadie me habla de esos temas,
realmente me resultan interesantes,
dice que deje a la chica con la que estoy.

Sara no lo sabe pero no solo tengo una amante,
es una de tantas pero es diferente, porque sé que me quiere,
es la única que tiene la piel suave y la única que de verdad sabe besar,
no mete la lengua y la mueve sin sentido,
a ella le gusta besar despacio,
igual que cuando hace el amor,
noto que la gusta sentirme.

Yo la digo que me deje, que busque a chicos de su edad,
pero insiste en llamarme y no puedo dejar de invitarla a casa.

Solo se vive muy a gusto, tienes tus cosas y poco más.

La mujer con la que comparto mi casa se llama Berta,
es un desastre, menos mal que viaja mucho y apenas nos vemos,
si seguimos así duraremos toda la vida.

A decir verdad, la deseo que haga lo mismo que yo,
que pruebe otros hombres más jóvenes o más maduros,
pero que pruebe, si no menudo aburrimiento.

Esta noche tengo visita,
mi amante joven Sara ha dicho que vendría a casa con una amiga,
por mi no hay problema pero no hay mucho espacio para que durmamos tres,
seguramente se vayan después de una buena orgía,
al menos espero que así sea.

El sexo no me cansa,
de hecho lo hemos pasado muy bien los tres,
lo que me cansa empieza justo después del cigarro,
yo quería que se fueran y al final se han quedado,
justo lo que a veces me pasa con Berta.