viernes, 28 de febrero de 2014

Y TODO QUEDÓ EN ESO

Ya sabes, todo ha cambiado,
ni si quiera quedan ascuas que recoger,
así parece ser la vida,
de una forma que no es,
al menos para quien no cree en los finales.

Todo va deprisa, tan deprisa que 
borro recuerdos ocurridos hace poco,
involuntariamente o por accidente,
tengo un desenlace,
un oscuro placer que no entiendo.

Se acerca y se va,
me abraza por la espalda,
me lleva la contraría tantas veces como sea,
me confunde, me desea
y nunca le pido una explicación.

Antes que baje la persiana me abre dormido,
se habrá ido o no,
entiendo que amanecerá un nuevo día,
puede ser que no lo sea,
puede ser cualquier cosa,
lo que es, es un final.

ES PARA VOSOTROS

Me arrepiento de todo,
de nada, 
de ser yo y tú a veces,
de pensar por ti en ocasiones,
de creer que lo sé todo,
que no se nada,
confundirme y aprender
con vosotros,
nacer, vivir, morir,
ser tú,
ser yo,
ser nosotros,
unirse,
miraros y deciros que sí,
deciros que no,
llevarnos siempre la contraria.

Sé como tú eres,
ahora no vengas a decirme que quieres cambiar,
luchemos,
escribamos de nuevo un
cuaderno en blanco,
dejémoslo sin rellenar si 
es necesario pero,
aprendamos al menos a conocernos.

Nadie es igual a ti,
la diferencia
pudiera ser la palabra más 
dulce del diccionario si no existiera olvido,
miremos nuestras caras,
somos todos diferentes,
algunas coincidencias sí, 
pero si lo deseamos ningún denominador común.

Sufres y ahora mismo no sabes que hacer,
¿cuantas dudas nos han conducido al error?
¿cuantos contratiempos nos han llevado a conocer aquello con lo que no contábamos?
hazlo, hazlo aunque solo sea por ti,
más antes que después uno se encuentra solo,
no se reconoce a si mismo y decide marchar,
es tu momento,
o no,
quien sabe,
estoy leyendo,
volviéndome loco,
pero cerca tuyo,
me escuchas, 
al menos alguna vez me dijiste:
“te he leído”
agradecemos a veces sin querer,
como por inercia,
como cuando dejo de leer
y empieza otra cosa,
aquí,
en mi casa,
en la calle,
cuando estoy contigo,
juntos,
a solas,
esto sigue
y egoístamente prefiero 
teneros conmigo.

NO SOMOS TAN TUYOS

Nos miras de frente,
acaso alguna vez te hemos probado,
te hemos sentido de cerca,
te hemos sostenido en la palma de nuestras manos
y nos has mantenido con la vida en vilo.

No, de momento no queremos verte,
no queremos ni si quiera mencionarte,
seguro que hemos vendido nuestro alma al diablo
pero no para buscarte, si no para saber de ti,
para probar nuevas experiencias.

Te turbas y te sentimos,
¿existe algún tipo de fe que nos pueda hacer crecer?
ya no llora el campo buscando la lluvia,
la tierra parece girar en otra dirección,
la lógica abandonó nuestro libro de matemáticas.

Deja de ir a por nosotros ya que no quisiéramos verte,
somos de esos humanos que buscan perderse,
que nos buscamos a nosotros mismos en cualquier lugar olvidado,
deja de encontrarnos, de mirarnos de frente,
dejanos, porque en varias ocasiones nos hemos dejado a nosotros mismos.



domingo, 9 de febrero de 2014

LO DESCONOCIDO

Has hablado conmigo sin preguntarme nada,
¿cuanto tiempo llevas así?
me has llamado para decirme cuatro cosas que te importan solo a tí,
cosas que ya me sé, ya he entendido tu adicción a la dictadura del reloj.
Y de mi que? Has pensado cuanto tiempo llevas sin decirme un que tal?
Sin ni siquiera llamar a la puerta de mi casa a recoger tus pertenencias.
Intento no tener miedo a mirarme por dentro pero mi piel se parece a la tuya,
me apuro y sigo con el día a día apenas pensando que puedo cambiar.

Solo cuando la presión agobia mi cuerpo me preocupo y decido marchar,
me dices que el verbo saber es totalmente falso,
que no sé conjugarlo,
por eso no llego a comprender que te he hecho o que debo permutar
para poder andar dentro de mis tripas.

Te duele lo mismo que me duele a mi pero no al mismo tiempo,
hay un antes y un después para el presente que se vive,
un antes rancio y duradero, un futuro dudoso y problemático,
aleatorio, así como las palabras que me intentas decir y no entiendo.

Quisiera poder decir que sé que te entiendo, que me comprendo yo mismo,
comunicarnos con los ojos cerrados sin dar explicaciones, 
Eso es lo creo, lo que sé, tendrá siempre lugar a dudas.