jueves, 23 de julio de 2015

TE HABLO

Yo te hablo después de cenar,
recostado en una cama nueva,
con unas vistas parecidas a las de la semana pasada.

Te hablo con un cigarro a medias y frente a un ordenador,
te hablo escuchando la canción que hasta ahora no he podido
escuchar en directo, sincero y correcto te hablo desde un hotel,
desde donde una noche más a solas yo mismo trato de cuidarme,
de dormirme y despertarme a la hora que marcará el momento de marcharme.

HE DESEADO APASIONADAMENTE

Me he perdido muchas noches,
lúgrubes, apoyado en la barra de cualquier bar,
apurando la cerveza que no debía pedir
si quisiera pensar con claridad.

He deseado apasionadamente
algunos besos que nunca he tenido,
mirando con ojos sexuales cualquier cuerpo de mujer
en el que encontrarme un nuevo vocabulario,
una cama desordenada,
alguna sonrisa de vergüenza,
imagino una casa fría de alquiler
de la que poder salir con hambre y arañazos.

También he deseado otros besos que he tenido,
que me han servido para creer en el amor
por momentos, esa mentira con la que el
hombre es capaz de ahogarse en sus propias palabras.

He amado por segundos, minutos y durante
horas y días, he querido morirme y matar,
he sentido que cuando me sonreían era
para dejarme marchar,
he querido tantas veces huir de mi
porque pensé que nunca iba a encontrarme,
puede que aún no lo haya echo,
puede que yo también haya mentido
y vuelva a hacerlo tantas veces como pueda,
puede que en la vida solo tengamos una oportunidad
y estemos dispuestos a perderla,
puede ser que cuando tú me miras
y me hablas me estés mintiendo y yo pensando
que me dices la verdad te mienta.

PARTE 2 - DE ALGO

No sé muy bien qué hacer, empiezo a repasar algunos audios anteriores y no me aparecen ideas, esta vez la televisión está encendida, y la apago.

Son las 21:15 horas, suenan buenas teclas de piano para ponerme a escribir, al no haber encontrado ideas en mis anteriores apariciones empiezo a buscar dentro de mí y pronto me viene algo a la cabeza que pensé hace dos días.

Dicen que si crees que algo es bueno y lo olvidas, es que realmente no merecía la pena escribirlo, esto que ahora diré aún no se me ha olvidado, es una tan solo la frase que puede acunar dos sentimientos muy fuertes que ahondan dentro de lo que soy, hay cosas que realmente no se pueden decir para no hacer daño y poco a poco van quedando en el olvido y lo aceptas como tal, incluso puedes repetirlo siempre y cuando encuentres la manera de ponerte la excusa necesaria para no verlo tan mal del todo.

La verdad hace daño, y la mentira puede que también, la realidad es lo que estamos viviendo y el futuro es eso que imaginamos pero no sabemos muy bien lo que va a pasar, todo se mezcla y todo se va.

El presente es ahora, ahora mismo, hoy lunes, tarde-noche, música y escritura, leer y escuchar mi interior.

Quería preguntaros, que cosas hay dentro de todos vosotros que guardáis y no decís, o si hay algo que solo guardáis para vosotros, pero no os lo voy a preguntar porque sería demasiado personal y las cosas personales se cuentan en la intimidad como sentimientos que aceleran el paso del motor, que apenas para el rumbo, pero cuando para y respira, nosotros tan solo somos esclavos de los estados de ánimos y emociones que han hecho de nosotros lo que vemos cuando levantamos los ojos y nos miramos.

A mí me gusta mirar y ver las personas por dentro, sentir que puedo ayudar y también ver el reflejo de lo que soy en otros ojos, porque no hay nada más bonito que compartir si lo que no quieres es verte dentro de la soledad más absoluta.

Quiero decir algo de forma que nadie me pueda entender por si duele, quiero decir algo de forma normal pero no puedo, algo que a mí me duele, pero puedo escribir que lo que quiero decir es que hay algo que cambia, que genera una turbina y hace fuerza a favor del agua, a favor de la generación de las personas que como personas son normales, pero como sentimientos son más débiles que otras.

¿Cómo se guardan los últimos momentos de la penumbra? ¿Quién decide por mí las imágenes que puedo decir: las tengo guardadas? ¿Qué vida tiene la nube que seca la ropa que ayer tendí? ¿Qué preguntas serán las que respondan las dudas que tendré? ¿Qué es lo que el humano necesitas para ser feliz?

Está claro, no todos somos iguales, hace tiempo aprendí que cuando más lógico se me hacen las cosas más difíciles alguien las puede tomar, porque yo veo este texto fácil de leer, pero difícil de entender e incluso ilógico la frase que comencé anunciando y aún no he dicho.

Esto está hecho aposta, quiero decir que, he dejado para el final lo que quería poner en el principio, pero qué más dará, si puedo darte un consejo, es decirte que la vida esta para probar.

Tú sonrisa contra tus lágrimas, esa es la frase, pero no es la misma persona y tengo cuestiones que guardar, dos personas diferentes que no se conocen y ahora tienen que luchar. Eso era, tú sonrisa contra tus lágrimas, eso es, eso era, punto y final.

PARTE 3 - DE ALGO

Nueve menos veinte de la mañana, son días de amanecer temprano, pero aún así cuando salgo del garaje aún aparece la luna dando los buenos días, buenos días Jorge, bueno días, estoy cansado, pero es lo de siempre, supongo que dentro de un rato estaré mejor.

Abro el coche, meto la llave y arranco el motor, por fin salgo, no acostumbro a ir tarde pero realmente no me apetecía madrugar.

Pongo la radio, voy buscando un dial para dejar la mente en blanco, alguna donde hablen poco y pongan música normal, salgo de la ciudad y entro en la autovía, parece que no pero esta carretera tiene miles de kilómetros, hace apenas un año y en sentido contrario atravesé cinco países, pero en esta dirección solamente puedo llegar a uno y después de él, tan solo hay agua, más agua y más países, más mundo en definitiva, la tierra que gira alrededor del sol y mucha gente no lo sabe.

Continúa mi viaje, voy mirando los coches que adelanto, mucha gente viaja sola, como yo, en realidad hay muchas personas que a lo largo del día pasan más horas solos que con gente, pero no se sienten solos, también uno se puede sentir solo con gente alrededor, en definitiva la vida al revés, cuanto más normal para alguien más diferente para los demás.

Se me perdió el dial, hace tiempo que se debió perder porque justo acabo de salir de un túnel medianamente largo, en que iría pensando, justo es eso, el mantener la mente en blanco, sería eso de lo que quería hablar!!!, cuando me senté a escribir.

¿Se puede mantener la mente en blanco? ¿Se puede no pensar en nada? ¿Se olvidan los problemas cuando tu mente no es tu mente y tú solamente puedes mirar y nada más?

Freno, hay un radar, el coche no es mío, probablemente por eso vaya un poco más deprisa de lo normal, por eso y porque ahora me estoy dando cuenta que llego algo tarde, y qué más dará, cuando llegue bien recibido seré y si no pues tampoco es que me vaya a preocupar mucho, gracias a dios apenas tengo preocupaciones, y es probable que sea porque mantengo mi mente en blanco más de lo que yo pueda llegar a imaginar.

Mérida, 68 kilómetros, mira ahí voy, ¿otra vez sin pensar en nada? Anda eso no puede ser, no debo coger el movil mientras conduzco pero lo hago, lo dejo enseguida y paro, es hora de hacer una parada, un refresco es suficiente para activarme y volver a ponerme en marcha.

Llegué al destino, aparco, apago el motor y me pongo a pensar en las cosas que tengo que decir, ahora realmente estoy pensado en lo que voy a hacer, ¿Qué es lo que he pensado hasta ahora? Como otras tantas cosas dan igual, pero me había preocupado por ello, por eso escribí este relato y le termino pensando como siempre que hay que poner final a todo, un final bueno o malo, pero es el que es.

TIEMPO AL TIEMPO

Tanto tiempo de cambios y nada cambia,
cambió algo ayer, y algo que dejamos para mañana.

Puedo escribir lo que quiera, a eso me enseñaron,
a separarme, para tener que empezar algo.

Aprender a dejar de lado, a ti, a mí, a quien yo pueda,
porque quien no quiere, tan solo tiene espera.

Casi todo es evitable, pero ya lo tenemos hablado,
dame la mano en este paseo, ¿tú te lo has preguntado?

Un día como hoy, donde trasegando mis propios
registros me encuentre, tú inflamaras lo que más
quieras, sea o no cerca de este puente.

No recuerdo lo lejos, lo fuera, lo cerca, lo dentro
que te siento, cuando yo soy yo como ahora,
desearía dormirte con un cuento.

Y apareces desnuda en mi imaginación,
te he desnudado tanta veces, que justo eres como pareces.

He intentado cambiar algo, aún sigo creciendo,
soy siempre un niño cuando te miro en mi espejo.

Ya no escribo lo que pienso, ni lo vivido, si no lo que soy.

Cuando salga de este poema, yo seré las letras que lo han escrito,
ni pensamiento, ni vida, solo letras, las que me valen para verte
cuando no estás y te recito.

Y SUENA Y SUENA LA MÚSICA - CANCIÓN

Ha pasado el tiempo,
se ha consumido tu reloj de arena,
la realidad no es otra cosa si no, lo que estás escuchando,
y quizá quieras cambiar de música,
pero no hay botón, ni orden que lo haga.

Ha pasado el tiempo,
yo consumo el sol a mi antojo,
a sabiendas que después de acertar la puerta se cierra,
porque no hay protector que valga
cuando te han quemado el cuerpo,
cuando lo que antes era un par ahora son cenizas
y sentimientos.

Y suena y suena la música,
y me hacen esconderme,
y me despierto soñando que duermo plácidamente.

Allí, en tu otro lado,
en su lado opuesto,
es donde las cosas duelen
pero es el dolor la única solución que tienes.

Si al entender lo que me pasa me calmase,
sería capaz de modificar la música,
de no hacerme caso, y poder poner
un nuevo final a un nuevo fracaso.

Y suena y suena la música,
y hace que me estremezca y no me
consiga dormir porque me faltan fuerzas.

No te resignes a volver atrás,
a encontrar tu pasado,
porque es esta la música,
la realidad, la vida,
el camino, que te lo va a recordar,
cuando lo que tú has querido,
no lo tienes a tu lado.

Y suena y suena la música,
y me voy quedando dormido,
de todo aquello que puedo ser,
y algún día será, lo que hasta ahora no ha sido.

IMAGINANDO EL FUEGO

Es tarde para escribir, 
pero no quiero dejar de hacerlo,
hacer, dejar, escuchar y aprender
a comprenderlo me está costando,
pero ando haciendo lo que me mandan.

Soy todo oídos cuando nada me apetece escuchar
y nunca me tendrás cuando tú quieras venir a verme.

Relájate, respira profundo y crea otro tipo de registros,
ese soy yo cada noche, 
imaginando momentos en los que toco el fuego,
en los que soy yo solo, 
en los que me conozco y no conozco a nadie.
a solas, como cada noche me pongo a pensar.

Ahora imagino una bicicleta que se mueve,
pero las imágenes tienen que ser en parado,
no merece la pena correr sin saber andar,
dar un paso hacia delante y otro hacia atrás 
pasos en los que me conozco y no conozco a nadie
pasos tan débiles que merece la pena dar.

Habrá que intentar dormir dentro de nada,
dejar de imaginar y pasar a la fase del respiro,
en las que tranquilo y habiendo imaginado el 
fuego, la bicicleta y el mar me quedo dormido
sin saber cuándo puedo entrar.